Memoria Para El Olvido (Milonga)

Atahualpa Yupanqui

El canto no es solamente
Fervor que se determina:
Es también sed que se inclina
Por beber en la corriente;
Es un pétalo sonriente
Y es peñascal de oración,
Ascua de sueño y pasión
Que hundiéndose en cada cosa
Desentierra una dichosa
Noticia del corazón

Si la troje manifiesta
Su preñez, si el huerto ofrece
La euforia que lo abastece
De sombra y frutos en fiesta,
Si en una parva recuesta
La alfafa su resplandor:
Puedo agrupar el color
De una sonrisa cansada
Y palpar con la mirada
La cicatriz del sudor

Las cosas tienen sentido
Si el canto que las convoca
Lleva enterrado en la boca
Gusto a un recuerdo querido

El árbol acontecido
Perdura en su resplandor;
Si el hacha del leñador
Trocó su carne en madero,
La mano del carpintero
Condecora su verdor

Quien canta debe encender
En la vigilia sus ojos
Y encontrarle a los rastrojos
El ruido del florecer

Todo consiste en tener
Memoria para el olvido
Y echar al desconocido
Transcurso de la costumbre
Leopardos de dulcedumbre
Y tórtolas de bramido


compositores: Guillermo Etchebehere
01:25
04:12